Emilio Rodríguez Larraín

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Las startups peruanas pugnan por crecer en el ecosistema empresarial local, pero las trabas no disminuyen. Al mando de la Asociación de Emprendedores del Perú (ASEP), Emilio Rodríguez Larraín busca impulsar y generar las condiciones necesarias para las empresas de las próximas generaciones.

Podrías haber hecho ayuda social en cualquier campo, ¿por qué elegiste a los emprendedores?

A fines de 2013, almorzando con unos amigos, me presentaron a Juan Pablo Swett, presidente de la Asociación de Emprendedores de Chile (ASECH). Conversando, me contó de LAB4, el Foro de Emprendimiento e Innovación en el marco de la Alianza del Pacífico. Si bien existían asociaciones en Chile, México y Colombia, el Perú no contaba con una organización que representara a los emprendedores peruanos en estos foros. En Chile, esta asociación tenía tres años, lapso en el que  habían presentado iniciativas ante el Congreso, para, por ejemplo, reducir a un día, y sin costo, el tiempo para abrir una empresa. Me pareció increíble, no sabía que eso era posible. Me preguntó si me interesaba replicar la experiencia en el Perú. Le pedí unos días, y decidí meterme a la piscina.

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Emilio tiene 34 años y un discurso más político de lo que él mismo se imagina.

¿Te pidió que armaras la asociación desde cero?, ¿cómo hiciste?

El 21 de diciembre de 2013 me conecté con algunos amigos a través de Facebook, les comenté que quería hacer la Asociación de Emprendedores del Perú (ASEP). Algunos me respondieron, otros no. Como PromPerú participó en LAB4, la convocatoria se abrió a más gente. Cité a todos los interesados a un desayuno. De 25 personas, se quedaron 18, entre ellos los que se convertirían en socios fundadores: Mariana Costa, Carlos Díaz, Fernando Calmell del Solar, Erick Gamio, Christián de Achával, Angie Ferrero, Lazlo Belmont, Tatiana Guichard, Daniel Valencia, entre otros. Todos son profesionales jóvenes, de primer nivel, casi todos son propietarios, a la fecha, de sus propios emprendimientos. Nos tomó más de tres meses inscribir la asociación. Si a nosotros, con algo de experiencia, nos pasó eso, ¿te imaginas cómo la pasa un emprendedor?

¿Qué trabas encontraron ustedes?

Como somos asociación, nos exigieron un estatuto sumamente riguroso, en el que el presidente tenía que tener voto dirimente. Tuvimos que buscar otra vez a todos para que firmaran otro estatuto. Como pasó el tiempo, muchos llegaron casi sin energía para cuando la asociación ya estaba inscrita. El 2 de junio nos invitaron a Chile, en el marco de la Alianza del Pacífico. Participamos en cumbres con el viceministro de Hacienda, nos contaron lo que hizo allá la Asociación de Emprendedores, y quedamos sorprendidos con todo lo que se podía hacer. De reunirnos una vez cada tres semanas pasamos a juntarnos dos veces a la semana. Con fondos que recogimos de los socios fundadores hicimos andar la ASEP. Hoy somos 650 inscritos.

¿Quién es un emprendedor para la ASEP?

Existen dos formas de identificarlos. Por un lado,  está aquella persona que ha constituido una empresa, como fundador, cofundador o accionista. Por otro lado, el futuro emprendedor, el que está en un trabajo pero que piensa todo el tiempo en emprender. A ellos también queremos llegar, porque fue el caso de muchos de los socios fundadores. A ellos, que todavía no se atreven a dar el salto, los queremos orientar. Hacer empresa no es fácil. El emprendedor está a veces más concentrado en el producto o el servicio que van a lanzar. Nosotros queremos ayudarlo para que sepa qué es el régimen específico, por qué SAC y no SA, cómo cobrar facturas anticipadamente…

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Emilio señala que en ASEP “se cansaron de esperar a los adultos”. Casi todos sus fundadores son menores de 35 años

¿Hacen alguna diferencia entre el formal y el informal?

Ninguna. Ni tampoco hacemos distinción entre grandes o chicos. Esta es una asociación de personas naturales, no de empresas. Lo que queremos es que, con nuestra ayuda, y las propuestas legislativas que podamos presentar, todos lleguen de forma natural a la formalidad. Tenemos convenios con algunos municipios para dar charlas de emprendedores, sobre cómo constituir una empresa, temas  tributarios, laborales, desarrollo de marca.

¿Cómo se relacionarán con el Ejecutivo o con  el Congreso?

El emprendedor está solo, a merced del sistema, que en vez de alentar el emprendimiento lo desalienta. Ya hemos hablado con PromPerú, queremos reunirnos con el Ministerio de la Producción, con el  Congreso, para presentar iniciativas.

Desde Hernando de Soto en los años ochenta hasta Piero Ghezzi en la actualidad, se ha dicho y se dice que existen trabas para los emprendedores. Sin embargo, van tres décadas y no se ha avanzado nada. ¿Por qué ustedes podrían hacer la diferencia?

ASEP nace porque ya nos cansamos de dejarle la responsabilidad de esos temas a los adultos. Somos jóvenes, casi todos menores de 35 años, que hemos emprendido negocios por nuestra propia cuenta, arriesgando muchas cosas. No somos académicos de escritorio, conocemos los problemas y las trabas por dentro. Tenemos las soluciones.

¿Se han reunido ya con representantes del Congreso?
Nuestra primera acción será presentar un proyecto de ley que estamos elaborando para exigir el pago anticipado del IGV. El emprendedor arriesga su capital, vende su producto, pero así la empresa que lo contrató se demore en pagarle, él debe correr con el IGV. Estamos asesorándonos para que esta norma no afecte la recaudación.

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” Vamos a poner al alcance de los jóvenes los conocimientos básicos para apoyarlos”.

¿Y qué planes tienen a corto plazo?
Estamos conformando una pequeña academia para emprendedores, para dar charlas sobre el ABC de emprender, para evitar riesgos o fracasos. Aunque equivocarse es parte del proceso de emprender, vamos a poner al alcance de los emprendedores aquellos conocimientos básicos para hacer empresa, sobre todo en materia tributaria y legal. Como vamos a grabar las clases, pensamos que podemos llegar a más gente a través de internet. Esto tendrá un costo, pero ser socio de ASEP es gratuito.
Si ser socio es gratuito, ¿cómo se financian?
Existe un aporte voluntario de parte de los socios fundadores, una membresía anual. Pero como somos una asociación sin fines de lucro, no podemos ganar con esto, pero sí conseguir financiamiento a través de las charlas, de los conversatorios. Porque queremos seguir creciendo, para contar no solo con un área de orientación al emprendedor sino también con un área legal de defensa.
¿Este gobierno apoya una cultura del emprendimiento o le pone más trabas?
Este gobierno ha lanzado programas como Startup Perú e Innóvate, pero no ha sido muy bueno comunicándolo, por lo que muchos no saben que existen fondos concursables para emprender. Son como islas separadas a las que falta articular. Pero están también las universidades, que una saca una idea interesante por acá y la otra por allá. Y los programas de responsabilidad de las empresas, que por querer figurar cada una por su cuenta no hacen algo más articulado. Los grupos económicos, como dijo Ricardo Hausmann en CADE Ejecutivos 2014, deben promover no solo más inversiones sino también invertir en investigaciones científicas para diversificar más la economía.
Suenas como candidato… eres joven, pintón, ¿no te interesa la política?
No me veo en política, siento que puedo hacer mucho más de este lado de la cancha.
FUENTE: REVISTA COSAS INTERNACIONAL
Fotografía de Alonso Molina.
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