La importancia de los derechos de autor para emprendedores digitales

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La propiedad intelectual se divide en tres ramas principales: (i) marcas, (ii) patentes y (iii) derechos de autor. Las tres protegen la actividad creativa sin embargo se rigen por principios diferentes. En esta oportunidad nos centramos en el derecho de autor ya que consideramos es de mayor relevancia en su interacción con entornos digitales.

Derecho de autor en siete pasos:

  1. El derecho de autor te otorga una protección automática desde el momento en que creas algo. No es obligatorio registrar la creación ante INDECOPI, sin embargo, el registro es recomendable para acreditar que eres el titular de la creación. Aun así, el derecho lo ganas desde la creación. Es decir desde el momento en que terminas de pintar tu cuadro, componer tu canción o tomar tu foto. En el Perú, el derecho de autor está regulado por el Decreto Legislativo No. 822.
  2. El derecho de autor protege no cualquier creación intelectual sino sólo a aquellas que tengan ORIGINALIDAD, es decir, que tengan una cuota de valor agregado de su autor, que le imprima su toque personal. Este tema se analizará en cada caso concreto.
  3. El derecho de autor no protege las ideas ni las abstracciones sino la forma en que estas se expresan y se materializan. Por ejemplo, no se protege la idea de un ratón que habla sino concretamente protegería a Mickey Mouse o al Súper Ratón.
  4. Esta protección automática te otorga derechos de dos tipos: (i) patrimoniales o de explotación y (ii) morales.
  5. ¿Ejemplos de derechos patrimoniales? El de reproducción, comunicación pública y transformación. Nadie podrá hacer ninguna de estas actividades con tus creaciones si no cuenta con tu autorización expresa como autor. Estos derechos duran la vida del autor más 70 años y son disponibles, es decir, el autor puede explotarlos como mejor le convenga.
  6. ¿Son los derechos patrimoniales absolutos? No. Existen limitaciones y excepciones que permiten, en términos generales, utilizar obras en algunos casos sin autorización y en otros sin necesidad de compensar a los autores. Por ejemplo, el famoso derecho de cita, el de copia privada, usos informativos y otros más puntuales.
  7. ¿Y qué son los derechos morales? Entre los derechos morales destacan el derecho de paternidad (nadie puede atribuirse la autoría ajena de una obra) y el de integridad (nadie puede cortar, modificar, alterar la obra sin la autorización del autor). Estos quedan siempre en cabeza del autor y son intransferibles, inalienables, imprescriptibles, etc. Son tuyos por siempre así no los quieras. 

El siguiente cuadro sintetiza el contenido y alcances de los derechos de autor:

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Lo anterior es plenamente aplicable al Internet, por lo tanto aplica indistintamente a músicos, productor audiovisuales, artistas gráficos, fotógrafos, desarrolladores de software, entre otros. Si piensas usar en tu modelo de negocio material o contenido protegido por derechos de autor como el antes señalado será importante que te asegures de contar con la debida autorización.

Cinco sugerencias finales:

  • Piensa que todo lo que encuentres en Internet puede estar sujeto a una autorización previa de sus creadores en función a las leyes de derechos de autor locales.
  • No asumas que todo contenido digital (imágenes, música, fotografías) es de libre uso por el simple hecho de estar o haber sido publicado en Internet. En algunos casos, algunos autores otorgan licencias flexibles por anticipado que permiten ciertos usos de sus obras. Tal es el caso de las licencias Creative Commons.
  • Lee siempre la letra chica. Así te encuentres frente a una licencia Creative Commons o frente a alguna licencia convencional (como aquellas usadas por los bancos de imágenes) asegúrate de leer bien las condiciones de la licencia. Sólo así estarás seguro sobre los usos específicos autorizados por el autor o titular.
  • Si utilizas redes sociales ten en cuenta sus términos y condiciones. Dichas plataformas suelen regular la propiedad intelectual de todo material o contenido que “cuelgues” o “encuentres” en ellas. Ya sea que quieras difundir o utilizar el material asegúrate de contar con todos los derechos sobre el mismo para hacerlo.
  • Existen casos en que no es necesario pedir la autorización para usar obras protegidas como las citas o determinados usos informativos y educativos pero es necesario revisar puntualmente cada una. Por ejemplo la cita debe servir como soporte a lo que vengo relatando, hacerse sobre una obra lícitamente divulgada, reconocer al autor y la fuente y ser razonable y proporcionada.

Por Óscar Montezuma Panez, abogado especialista en derecho de propiedad intelectual y tecnologías de la información.