Sociedades: Cómo llevarlas con éxito

0
261
Optar por una sociedad para iniciar o impulsar el crecimiento de tu negocio es una oportunidad que permite optimizar tiempo y recursos, ya que no estarás solo durante todo el proceso a la hora de emprender. Sin embargo, muchas veces los desacuerdos y discusiones entre cofundadores y socios pueden perjudicar de manera indirecta o directa a la empresa, incluso antes de que ésta empiece.
Si estás pensando en atraer a un socio para emprender, considera estos ocho consejos para aplicarlos en tu negocio:

 

1. Asociarte por falta de presupuesto para contratar personal: La escena casi siempre es la misma: “A” tiene una idea de negocio y “B” tiene las habilidades para desarrollarla. Sin embargo, “A” no tiene dinero para contratar a “B” como empleado, por lo que “A” decide hacerlo Socio. Si éste es tu caso, considera contratarlo o realizar un contrato independiente.

2. Compartir capital en lugar de ganancias: Cuando compartes tu propio capital (ya
sea dinero, recursos, información o propiedad) estás automáticamente dando parte de
tu empresa. Es importante que en el contrato especifiques que compartirán gastos y
utilidades, sin tocar lo que necesita la empresa para su normal funcionamiento.

3. Inexistencia de contrato escrito y firmado: Debido a la naturaleza de las sociedades, todo debe definirse con claridad y ponerse por escrito, siendo aceptado por ambas partes. Es recomendable hacerlo con la ayuda de un abogado profesional con experiencia en el ramo, elegido por los socios.

4. No tener una estrategia de salida: Los matrimonios entre personas inician con un acuerdo prenupcial. Lo mismo debes hacer en tu sociedad de negocios. En el acuerdo define los términos de salida que permiten que tú o tu socio abandonen la empresa, así como opciones para la otra parte de comprar el resto del negocio.

5. Expectativas ante el rompimiento de la sociedad: Veámoslo como si fuese un matrimonio: ¿Cuántas ex parejas siguen siendo verdaderos amigos? No muchas. Puede sonar bastante tentador asociarse con amigos o personas de tu entorno. Sin embargo, debes plantearte si deseas poner en riesgo un vínculo social y ponerte en un panorama adverso para tomar tu decisión. Más vale prevenir que lamentar.

6. Tener una sociedad 50/50: Todo negocio, incluso las sociedades, necesita un jefe. Si apuestas por incluir a un socio, divide el negocio 60/40 ó 70/30. Así, tú y el negocio tienen a una persona que se encargue del control en general.

7. Tener un plan de contingencia: Al igual que se elaboran planes de negocio, es importante también que los fundadores o socios discutan sobre los posibles problemas y piensen en soluciones antes de que ocurran. Desde transparencia con los pagos, decisión sobre las ganancias del negocio hasta como se manejarán los temas personales, entre otros.

8. Considera a todos los socios en la toma de decisiones: Para muchos socios tomar decisiones de manera conjunta puede convertirse en un proceso que atrase proyectos o acciones. No obstante, Es fundamental aprender cómo negociar efectivamente con tu socio la toma de decisiones. Todo esto debe estar establecido en la definición de roles y tu plan de contingencia. Las decisiones pueden variar, pero de acción inmediata o cuando se trate de importantes decisiones que puedan impactar en el negocio o clientes, se debe tomar en cuenta la opinión de todos los socios para tomar la decisión correcta y evitar conflictos innecesarios.